Futuro perfecto: Google ATAP

Uno de los aspectos que estamos viendo pasar a velocidad de vértigo en el mundo tecnológico (y del que apenas nos estamos dando cuenta) es el cambio de paradigma en cuanto al modelo de interacción tecnológica que usamos con los aparatos que nos rodean: hemos pasado de convivir una larga temporada bajo un modelo de interacción GUI (Graphical User Interface), basado en el cursor y el ratón, a un modelo más liviano denominado NUI (Natural User Interface), que es en el que basan todas las tablets y móviles que funcionan hoy en día y cuyos protagonistas indiscutibles son nuestros dedos.

Pensaba que la evolución de este modelo NUI me cogería ya mayor. Pero después de ver el trabajo de Ivan Poupyrev creo me equivoco... Iván es el director técnico de Google ATAP (Google's Advanced Technology and Projects) y trabaja precisamente en la definición de los nuevos modelos de interacción que están por venir (lo llaman OUI: Organic User Interface). 

El proyecto Jacquard que dirige Iván en colaboración con la factoría Levi's es un claro ejemplo del fascinante "no tan futuro" que está por llegar. Tecnología integrada perfectamente en nuestro cuerpo formando una extensión del mismo, en nuestras prendas de vestir. Prefiero no adelantar nada más y presentaros el siguiente vídeo (para los que tienen prisa ir directamente al 4:15):

Soli es otro de los proyectos que me ha dejado con la boca abierta. Y tiene algo buenísimo: hereda los gestos a los que estamos acostumbrados los humanos a la hora de relacionarnos con la tecnología (girar un dial, o apretar un botón, por ejemplo) pero sin tener ningún elemento frente a nosotros. El vídeo lo explica mejor que yo:

La gran limitación de este tipo de proyectos desde mi punto de vista es la falta de Affordance, no existen pistas visuales que nos indiquen que lo que tenemos delante porta interacción, pero quizás es tan sólo cuestión de un cambio de hábitos.

El amigo Carlos Antón hablaba con más detalle sobre qué es lo que está por venir en cuanto a experiencias digitales y modelos de interacción. Yo creo Carlos que lo veremos muy pronto :)

 

 

 

La importancia de un simple botón en tu móvil

Hace unos cuantos años tomé la decisión personal de mentorizar a startups bajo el paraguas de distinas organizaciones (Business Booster, Google Developers Launchpad...) y también a nivel más personal. Me apetecía por un lado echar una mano a la comunidad y, por otro, aprender y estar al día sobre lo que se mueve fuera de la pantalla de mi portátil. Tengo que reconocer que, aunque en la mayoría de las ocasiones todo esto es pro bono, la satisfacción personal que me proporciona compensa el esfuerzo.

En todo este tiempo uno ve de todo, bueno y malo (aquí hablo sólo desde el punto de vista de interfaz, que es de lo que suelo escribir), y hay que reconocer que a nivel de interfaz desktop se nota una importante mejoría en cuanto a la preocupación de las startups por hacer algo humanamente amigable.

Pero en móvil no ocurre lo mismo.

Sorprende la cantidad de ocasiones en las que uno se encuentra con aberraciones que a veces hasta da apuros mencionar. Lo más básico de una interfaz móvil, un simple botón, por regla general se diseña pronto y mal, sin pensar ni analizar la repercusión que tiene este elemento.

He preferido no incluir ejemplos reales, no quiero que nadie se sienta ofendido por ser mencionado, y en lugar de eso compartir aquí cuáles son algunos de los aspectos fundamentales que hay que tener en cuenta a la hora de diseñar eso: un simple botón. Prometo que nunca pensé que un elemento tan simple diera para escribir tantos párrafos, pero tengo la sensación de que ayudará a más de uno:

1. Lo primero es el tamaño. Tener en cuenta que en un botón en móvil se pulsa por regla general con el dedo índice (si estás parado, sentado o de pie) o con el pulgar (si vas andando):

Foto: Lukew.com

Foto: Lukew.com

Este detalle, traducido al mundo píxel, anda alrededor de unos 44px, un botón con esa altura. Windows sugiere un tamaño de 34px. Pero en la medida de lo posible sé generoso con los botones, al menos con los principales, los dan de comer a tu startup. Parece fácil, pero no lo es.

2. Lo segundo es la ubicación del botón. No me canso de enseñar esta imagen cada vez que hablo de este punto. Pura Ergonomía:

En este ejemplo siempre surge la cuestión de la gente que no es diestra. Y yo siempre respondo lo mismo: diseña para lo más probable, no para todo lo posible. Si crees que la mayoría de tus usuarios van a ser zurdos invierte este planteamiento, pero dudo que sea el caso.

Ni que decir tiene que la recomendación es colocar los botones principales en las áreas donde el alcance del dedo llega con más facilidad. Por si acaso no es lo suficientemente evidente.

3. Microcopy: el literal que lleva dentro el botón en cuestión. Ya hemos hablando largo y tendido sobre la importancia del copy a la hora de convertir. Una cosa que últimamente me llama la atención es que hay gente que incluye el literal en forma de pregunta.

Personalmente creo que cuando incluyes una pregunta en un botón de forma automática surge una respuesta, aunque sea de forma inconsciente, es un tiempo de indecisión que te puedes ahorrar colocando el microcopy en imperativo ("¿Vemos los precios?" vs "Ver precios ahora", por ejemplo. He ido sacando esta conclusión a través de mis propios errores.

4. El cuarto punto puede parecer poco importante, pero que considero que le da tu aplicación un toque de confort adicional, de comodidad con respecto a tu competencia: se trata del estado ontouch. Básicamente consiste en que, al pulsar ese botón, tengas la sensación de que lo estás pulsando, ya sea a través de un cambio de textura de color, o con sensación de profundidad, que se hunda al pincharlo. Se trata de un detalle que dura microsegundos, y probablemente pase desapercibido para la mayoría de tus usuarios. Pero ayuda a incrementar la seguridad de que estamos pulsando el elemento que queremos. Feedback, feedback y más feedback.

5. El último punto es un error clásico: pero se sigue viendo con frecuencia tanto en desktop como en móvil. No coloques botones que generan acciones opuestas demasiado unidos, uno junto al otro. Si no te queda más remedio condiciona el diseño y deja el más importante en forma de botón (si no lo tienes claro piensa en cuál de las dos opciones le beneficia más a tu startup). Y el otro en forma de enlace, que tenga menos relevancia.

Me quedo aquí. Seguro que hay más puntos interesantes que compartir y si tienes ganas de compartirlo comentar es bienvenido, en esta casa siempre lo ha sido.

La palabra como interfaz del futuro

Desde el punto de vista de la interacción, la evolución de las interfaces digitales ha pasado por una serie de etapas bastante bien definidas (hablo sobre ellas en este viejo post del 2012). Hemos pasado del CLI (Command Line Interface) al dominio GUI (Graphical User Interface) para estar viviendo plenamente bajo el califato de NUI (Natural User Interface). 

Siempre he leído que la tendencia natural sería algo Orgánico (Lo llamaban OUI -  Organic User Interface), integrado en los gestos de forma muy espontánea y natural, algo parecido al Tom Cruise de Minority Report, integrado en nuestro cuerpo prácticamente. Pero parece que las cosas se están torciendo...

Lo que a priori era tan sólo un rumor o tendencia hace meses atrás, a día de hoy empieza a ser un realidad. La conversación (y los chatbots - o agentes conversacionales - en particular) serán la base de muchos productos digitales de aquí en adelante. Chris Messina tiene un post delicioso sobre este tema y acaba de manera categórica:
 

2016 will be the year of conversational commerce
 

Hay algunos movimientos que vaticinan esta tendencia:

  • La integración de Uber en Facebook Messenger.
  • La compra de WhatsApp por parte de Facebook (22B$)
  • O el hecho de Lark haya sido una de las apps del 2015 (y seguramente repetirá en 2016)

Sin dejar de olvidarse de los clásicos:  el Siri de Apple, el Now de Google, Cortana de Microsoft, o el fabuloso Echo de Amazon.

Si no sabes de qué va todo esto quizás sea un buen comienzo instalar Lark en tu móvil, y dejarte llevar.... Después de usarlo probablemente empieces a entender que se acerca el final de los formularios, de los botones, de los radio buttons y del famoso link azul. ¿Del navegador? Personalmente creo que también (apps y chatbots tendrán el monopolio).

Parece mentira, pero hemos partido de un modelo de interacción que creíamos ya obsoleto, basado en comandos, y todo pinta a que regresamos a él. Más sencillo, natural y evocador. El futuro que recreaba Mark Coleran sólo se quedará en ficción.

A modo de reflexión interna esto confirma dos detalles de los que hablaba hace algún tiempo.

1. Que Internet es lectura. Prácticamente al 100% (hasta que llegue de forma contundente la voz). 
2. Y que el Copy será el próximo UI. Las palabras son el mejor método para transmitir información (y emoción).

Si quieres seguir tirando del hilo léete este post de Eduardo Manchón: Por qué los chatbots matarán tu web, tu app y quizás también a Google